Inversión

El futuro energético de Chile y Latinoamérica: IA y colaboración transformarán nuestros mercados

Con el BESS del Desierto, Chile se encamina a alcanzar en enero de 2026 una meta de almacenamiento prevista para 2030. Con más de 60 % de renovables en la matriz, la IA y la colaboración transfronteriza —no solo más baterías— son lo que falta para un sistema 24/7 sin emisiones antes de 2030.

EnergySage

Futuro energético de Chile y Latinoamérica

El blackout de febrero de 2025 en Chile, que dejó sin suministro al 98,5 % de la población, recuerda algo fundamental: no basta con tener energías limpias si carecemos de sistemas inteligentes y resilientes.

Con el sistema «BESS del Desierto» –inaugurado en Antofagasta en abril, con 200 MW de potencia y 800 MWh de capacidad, el mayor de su tipo en Latinoamérica– Chile supera los 1.000 MW de almacenamiento y, según proyecta el Ministerio de Energía, alcanzará en enero de 2026 la meta de 2 GW prevista para 2030. Sin embargo, la verdadera revolución apenas comienza.

Mientras la inteligencia artificial ya está revolucionando la predicción de la demanda y la optimización de activos en mercados energéticos avanzados –operadores en Europa y Norteamérica, por ejemplo, ya utilizan IA para afinar el despacho de renovables, optimizar el uso de baterías a gran escala y reducir costos operativos–, Latinoamérica aún no aprovecha una de sus mayores ventajas: la complementariedad natural entre sus recursos.

La experiencia internacional con tecnologías como BESS y LDES indica que la IA y la analítica avanzada son hoy esenciales para gestionar sistemas con más del 60 % de renovables. Las predicciones precisas significan millones en ahorros y mayor confiabilidad.

El almacenamiento, tanto de corta (BESS) como de larga duración (LDES), es clave para «poner el sol en la noche» y estabilizar un sistema cada vez más vulnerable a interrupciones.

La colaboración transfronteriza regional, como la que promueve la iniciativa RELAC con su meta del 70 % de renovables en la matriz eléctrica de Latinoamérica y el Caribe para 2030, debe reforzarse con intercambios reales de energía y conocimiento. Los estudios para la interconexión energética entre el norte de Chile y el sur de Perú, desarrollados hace unos años, dejaron en evidencia esos desafíos y oportunidades: buscaban precisamente exportar energía solar chilena en las horas de sol e importar energía peruana en las horas de punta.

Con estimaciones de inversión en redes para Latinoamérica que alcanzan los US$300.000 millones, la inteligencia de mercados y la colaboración transfronteriza son imperativas. La pregunta abierta para la región es si logrará construir ese futuro energético 24/7 sin emisiones antes de 2030.

Cómo citar este análisis

EnergySage (2025). «El futuro energético de Chile y Latinoamérica: IA y colaboración transformarán nuestros mercados». Publicado el 1 de agosto de 2025. https://energysage.cl/analisis/futuro-energetico-latam-ia-colaboracion/

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