Cuando la regla se calcula antes de publicar los parámetros
El año 2026 va a quedar calculado bajo una metodología cuyos parámetros aún no se publican, y ese año entra al promedio quinquenal de la Potencia de Suficiencia 2027. Lo que se decida en octubre no se corrige en noviembre.
En el mercado eléctrico chileno, los cambios de reglas que han funcionado comparten dos condiciones: se hicieron por la vía que correspondía y con los parámetros sobre la mesa.
En el Procedimiento de Factor de Incertidumbre de Disponibilidad de Combustible Diésel, la segunda condición sigue pendiente, y el calendario vuelve esa secuencia relevante más allá del diésel.
El diagnóstico técnico es correcto
Conviene empezar por ahí, porque la discusión no está en el diagnóstico: una unidad técnicamente disponible pero sin combustible para sostener su potencia no es respaldo real. ACERA lo cuantificó — del orden de 3.500 m³/día de capacidad de reposición frente a los ~25.000 m³/día que exigiría operar todo el parque a plena carga.
Esa brecha es real y merece una metodología que la reconozca. La discusión no es si la brecha existe.
La cuestión es de secuencia
El 31 de julio el Coordinador extendió el plazo de observaciones. Las empresas habían pedido hasta el 21 de agosto; recibieron una semana.
Junto con el plazo se había pedido otra cosa: publicar el ejercicio referencial de aplicación y los antecedentes del Informe Diésel. Eso no ocurrió. Las zonas de reposición y su capacidad tampoco están definidas — quedan para un estudio técnico posterior.
El resultado es que se otorgaron días adicionales para analizar algo que sigue sin ser calculable. Ninguna empresa puede estimar su exposición sin las zonas ni el ejercicio referencial. La extensión atendió la forma de la solicitud; el fondo sigue pendiente.
Por qué el calendario importa más que el plazo
La metodología entra al cálculo de la Potencia Inicial, con primera aplicación en octubre. De ahí pasa al promedio quinquenal de la Potencia de Suficiencia 2027.
Eso significa que el año 2026 va a quedar calculado bajo una metodología cuyos parámetros aún no se publican. Y un año que entra a un promedio quinquenal no se corrige después: lo que se decida en octubre no se enmienda en noviembre. Arrastra cinco años.
El proceso, además, está lejos de cerrarse aunque venza el plazo de observaciones: faltan las zonas de reposición, la verificación de la taxonomía contractual sobre carteras reales, la primera aplicación y el arrastre al quinquenio.
Lo que sí se puede hacer sin el ejercicio referencial
Hay una diferencia práctica entre esperar el ejercicio referencial y dimensionar la exposición propia con la mecánica ya publicada. Lo segundo es posible hoy, y es lo que permite llegar a la conversación con un número encima en vez de una objeción de forma.
Esa es, en concreto, la distancia entre seguir un proceso regulatorio y anticipar su efecto sobre los ingresos propios.
La lectura va más allá del diésel
Si un procedimiento interno puede redefinir la base de ingresos por potencia de una tecnología sin publicar los parámetros que la determinan, el mismo mecanismo aplica mañana al almacenamiento.
Ahí ya no se trata de activos amortizados, sino de la cartera que recién se está financiando — donde una variación en la base de ingresos por potencia no ajusta un margen, sino que decide si el proyecto cierra.